Claves del diálogo entre Sheinbaum y Trump tras la operación contra 'El Mencho
  • 3 marzo, 2026
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La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que sostuvo una conversación telefónica con el entonces mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, días después del operativo en Jalisco que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como *El Mencho*, líder del poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El hecho, ocurrido el pasado 22 de febrero, desencadenó una ola de violencia sin precedentes en varias regiones del país, con bloqueos carreteros, ataques armados y un clima de tensión que mantuvo en alerta a las autoridades federales y locales.

Durante su intervención, Sheinbaum detalló que en la llamada con Trump abordó los pormenores de la operación, destacando que hubo un intercambio de inteligencia con las agencias estadounidenses. Sin embargo, la mandataria fue clara al precisar que la colaboración de Estados Unidos se circunscribió exclusivamente a ese ámbito: la entrega de información clave para rastrear y neutralizar al capo. “Le platiqué cómo había sido el operativo, que habíamos tenido ayuda en inteligencia”, señaló, aunque evitó profundizar en los detalles específicos de esa asistencia.

La confirmación de este diálogo cobra relevancia en un contexto donde la relación bilateral entre México y Estados Unidos ha estado marcada por tensiones en materia de seguridad, especialmente en lo que respecta al combate al narcotráfico. El CJNG, considerado una de las organizaciones criminales más peligrosas y con mayor expansión en los últimos años, ha sido objeto de una persecución constante por parte de las autoridades de ambos países. La muerte de *El Mencho*, de confirmarse, representaría un golpe estratégico para el cártel, aunque analistas advierten que su estructura podría mantenerse operativa bajo nuevos liderazgos.

Pese a la importancia del tema, Sheinbaum descartó que la conversación con Trump derivara en acuerdos concretos o en la planeación de una reunión presencial. “No, todavía no tenemos reunión”, respondió con firmeza al ser cuestionada sobre posibles encuentros futuros. Esta postura refleja la cautela con la que el gobierno mexicano ha manejado la cooperación con su vecino del norte, donde la presión por resultados en la lucha contra el crimen organizado suele ser constante.

El operativo que terminó con la vida de *El Mencho* —uno de los narcotraficantes más buscados a nivel internacional— se desarrolló en una zona montañosa de Jalisco, donde las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio dispositivo con apoyo de tecnología de vigilancia y equipos especializados. Aunque las autoridades no han confirmado oficialmente la identidad del cuerpo, fuentes cercanas a la investigación aseguran que las pruebas forenses coinciden con las características del líder criminal.

La violencia desatada tras el operativo dejó un saldo de al menos una decena de muertos y decenas de heridos, además de daños materiales en carreteras y negocios. El CJNG respondió con una serie de ataques coordinados en varios estados, incluyendo Guanajuato, Michoacán y Veracruz, donde se reportaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad y civiles atrapados en el fuego cruzado. Este episodio puso en evidencia la capacidad de respuesta del cártel, así como su influencia en amplias zonas del territorio nacional.

Mientras el gobierno mexicano insiste en que la estrategia de seguridad se basa en la inteligencia y la coordinación interinstitucional, persisten las dudas sobre la efectividad a largo plazo de estas acciones. La muerte de figuras como *El Mencho* suele generar un vacío de poder que, en el pasado, ha derivado en guerras internas entre facciones criminales o en el surgimiento de nuevos grupos con mayor violencia. Por ahora, las autoridades mantienen un discurso de contención, aunque reconocen que el desafío sigue siendo mayúsculo.

La llamada entre Sheinbaum y Trump, aunque breve, subraya la interdependencia entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico, un fenómeno que trasciende fronteras y que exige respuestas coordinadas. Sin embargo, también deja en claro que México busca mantener el control sobre sus operaciones de seguridad, evitando una injerencia directa que pueda ser percibida como una vulneración a su soberanía. En un escenario donde el crimen organizado evoluciona constantemente, la colaboración internacional será clave, pero siempre bajo los términos que el gobierno mexicano considere pertinentes.

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